Categoría

Series

La viejita de Farfán
Tiempo aprox. de lectura: 6 min

Otras movidas de Farfán.

A las otras sufridoras del jaco.

La viejita, Dani, la viejita“, esas palabras pronunciadas con una voz sin volumen, me acompañaron durante el viaje de vuelta. Había estado hablando con mi tutor de tesis y volvía agotado. Era demasiado tarde para cumplir con la promesa de ir a ver a su madre.

Al día siguiente, después de llamar al hospital, me dirigí a la residencia de mayores. Al entrar, pensé en lo incomprensible que sigue pareciéndome la percepción del tiempo. Sí, lo sé, el tiempo es el tiempo. No se detiene. Sigue al mismo ritmo, sin excepciones, como una locomotora fantasma, un tren condenado a vagar eternamente por raíles oxidados. Cuando estaba en primaria, no recuerdo el curso, un maestro nos dijo que el tiempo pasaba volando. Que casi sin darnos cuenta estaríamos en el instituto, y luego iríamos a la universidad o a trabajar. También nos dijo que algunos de nosotros seríamos maestros, como él. En aquel momento, sus palabras me parecieron absurdas. Solo que las pronunciara un maestro, evitó que toda la clase riera a carcajadas. Ahora ya no está con nosotros, al menos en cuerpo. Su recuerdo está con su familia y también con muchos niños, que como yo, empezábamos a descubrir el mundo de las palabras y los números, los números y las palabras. Cuánta razón tenía. Qué difícil es creer en algo antes de vivirlo. Seguir leyendo…

Psicología con Pe – Capítulo IV
Tiempo aprox. de lectura: 6 min

Capítulos anteriores

La princesa de Éboli.

Una mirada. Solo una mirada. Pe solo necesitó eso, una mirada para volver a oír las cadenas de uno de sus fantasmas. A ella no le afectaba el rechazo, de eso ya se había curado con el tiempo y la ayuda una larga lista de amores no correspondidos. Lo que no había podido superar era la lástima. Sentir que daba pena era algo que la destrozaba. La rompía en pedazos tan pequeños que tardaba semanas (o meses) en buscarlos y volver a colocarlos en su sitio. Incluso había veces en las que se perdían piezas, y el rompecabezas de su vida se quedaba con huecos que no podía rellenar. Y la mirada de Jon después de leer la nota que Ray había colado en el libro, transmitía exactamente eso, lástima.

—Eres un capullo —dijo Ray. Seguir leyendo…

Psicología con P – Capítulo III
Tiempo aprox. de lectura: 6 min

»Leer Capítulo I   »Leer Capítulo II

La nota de Pe.

Con la puntualidad que le caracteriza, Pe recogió a Ray en su casa a las siete menos veinte de la tarde. Habían quedado a las seis para ir juntos a la presentación del libro “Las vidas de Jota”. Se celebraba en una famosa librería del centro de la ciudad. El día que vio el cartel anunciando el acto, Pe compró el libro y lo leyó de una sentada. Al día siguiente, casi sin dormir, lo lanzó sobre la mesa de Ray. Estaba enfadada por verse reflejada en una de las historias. Desde ese mismo día, consultaba la página de facebook de la librería donde se celebraba la presentación. A Ray le decía que lo hacía porque temía que cancelaran el acto. Ray sabía que no era eso lo que buscaba en facebook: “A mí no me engañas, princesa, tú lo que quieres es ver fotos de tu príncipe”. Estaba prevista una rueda de prensa. Al finalizar, el escritor firmaría libros a todos los asistentes. Seguir leyendo…


Safe Creative #1901029494971
En el salcai (Las movidas de Farfán)
Tiempo aprox. de lectura: 5 min

Puto jaco mierda. Todas las vidas merecen ser vividas.

Para quien no lo sepa, Salcai era el nombre de una de las empresas públicas de guaguas que operaban en Gran Canaria. Más tarde, después de una fusión de compañías, pasó a llamarse Global. Los viejos y los no tan jóvenes, seguimos cogiendo salcais cuando no tenemos coche. Así le sigo llamando yo a esos mastodontes cuadrados, antes verdes, ahora azul turquesa. Bestias metálicas que me llevaron acojonado por primera vez a la universidad, y me trajeron, desconojado y borracho, un montón de veces de fiestas y tenderetes. Los salcais transportaban vidas y experiencias en asientos de skay marrones. Siempre decorados con garabatos, rajas y agujeros. Tarea difícil, por no decir imposible, era encontrarlos intactos. Llegué a pensar que las primeras rajas y rayones venían de fábrica. De esa época tengo muchos recuerdos, la mayoría felices. Seguir leyendo…

Psicología con P – Capítulo II
Tiempo aprox. de lectura: 8 min

»Leer Capítulo I

Soy un desastre, un fracasado, un amargado, un niñato, una víctima, un perdedor, un capullo… y la lista podría continuar. Ya son más de dos años de relación con Rocío y es muy creativa en lo que respecta a los insultos. Según ella, lo hace para que espabile, para ayudarme a crecer, a madurar y a superarme. Ah, se me olvidaba, y porque me quiere. Y tiene razón, soy todo eso, pero quiero dejar de serlo, y eso ella no lo cree. Cuando volví de la consulta de la psicóloga, estaba hundido. Además de ser un idiota, soy un ingenuo y pensé que dar “el paso”, como le llamaba Rocío, me ayudaría. No tengo remedio. Rocío me lo ha dicho casi a diario desde hace tiempo: “No tienes remedio”. No lo tengo, lo reconozco, pero no he dejado de intentarlo.

Seguir leyendo…

Psicología con P – Capítulo I
Tiempo aprox. de lectura: 5 min

Pe salió temblando de su despacho. Recorrió el pasillo y abrió la puerta de la consulta de Ray sin llamar. Ray estaba de pie junto a la mesa, se despedía de un paciente. Se sobresaltaron al ver la cara de Pe en la puerta. El paciente salió cabizbajo sin decir nada y mirando de reojo. Ray intentó seguirlo por el pasillo para darle la nota con la siguiente cita pero no pudo alcanzarlo. ¿Pero qué diablos te pasa? Parece que has visto un fantasma, dijo mientras volvía. Pe empezó a contarle lo que le había ocurrido con el último paciente. Le contó que había sentido algo extraño al verle entrar. Que nunca le había pasado una cosa así y que no era capaz de quitárselo de la cabeza. Estaba exaltada, le faltaba el aliento, parecía necesitar esforzarse para pronunciar cada palabra. Seguir leyendo…