¿Vivir para escribir?

¿Vivir para escribir?

¿Vivir para escribir?

La V es mi letra inspiradora. V de vivir, de viajar y de sentir el viento y el volcán de mi tierra. V de tomarme unos vinos con las personas que quiero, y también con las que no quiero y quiero conocer y querer. V del alto voltaje del rock & roll, de la poesía de Antonio Vega y del salto de Van Halen. También de las caricias de los graves del violonchelo y los gritos del violín. V por el valor de los voluntarios y la voluntad en sus valores, por los que vencen y no cantan victoria en la cara de los vencidos, por una vacuna contra la vanidad, por las ventanas para volar y por los veleros para escapar. Sí, escapar para vivir. Sí, vivir para escribir.

La E es mi vocal preferida. E de escribir, de escapar y de volver a sentir el estadio insular palpitando. E de emprender nuevos caminos, de vivir nuevas experiencias, de expandir mi mundo, etcétera. E de contemplar las estrellas esperando por el eclipse. También por el aroma de la semilla caída del eucalipto, la ecología y la etnología. E por estar enamorado, emocionado, encantado, entusiasmado, eufórico después de equilibrado, equilibrado después de eufórico. E de evitar estar enojado, empachado, empanado o ser engañado.

En definitiva, E de escribir para vivir. V de vivir para escribir.


Vivir para escribir es mi laboratorio, mi taller, mi cocina, mi cajón y mi ventana. Te vas a encontrar con los errores típicos de un principiante en esto de la narrativa. Porque soy eso: un aprendiz de escritor. También sufrirás la lectura de algún que otro remalazo poético que no puedo controlar (estoy intentando curarme de eso). Agradecería cualquier comentario crítico que me haga aprender, mejorar y avanzar. Si la lectura te emociona, sería feliz sabiéndolo.